sábado, 8 de marzo de 2014

Victoria del voto en blanco

Hoy se presentan a las elecciones varios candidatos honestos, competentes y que les duele Colombia. Desafortunadamente estos son muy pocos y, como ya es costumbre, no podrán hacer mucho contra la gran mayoría que llegará con el apoyo de sus empresas electorales y de las mafias. Sus costosas campañas políticas nos permiten prever ya a qué llegaran.

De buena fe pondremos la esperanza en esos políticos rectos y lo más probable es que la situación actual siga igual, a pesar de las buenas intenciones. Las mayorías tradicionales impondrán su voluntad y aquellos congresistas poco podrán hacer para impedirlo. ¿Que en algo los podrán controlar? ¿Por qué conformarnos con eso? Acaso, ¿no merecemos mayorías que nos representen dignamente?

Yo no quiero que las cosas sigan igual. Nos están violando y no podemos quedarnos quietos. Con estas reglas de juego estamos perdiendo el partido y no hay esperanzas de ganarlo. No lo juguemos en esos términos y promovamos una ruptura o por lo menos un sacudón. Ya lo decía Alexis de Tocqueville: “Una nación que no pide más que el orden ya es esclava en el fondo de su corazón”.

El voto en blanco se presenta como una alternativa real que puede darle sustancia al descontento general de los colombianos con su sistema político. La victoria del voto blanco hoy dará una nueva esperanza. Nos permitirá a los ciudadanos recordar que somos nosotros los que tenemos el poder y que Colombia se merece y necesita mejores líderes. Nos despertará del letargo y nos hará ver que es posible salir de esta situación exasperante.

Los partidos políticos tendrán que empezar a tomar al pueblo colombiano en serio y presentar candidatos decentes; a ser conscientes de que la clase media emergente exige respeto y una representación transparente y honesta. Muchas más personas dignas de pertenecer al Congreso se sentirán motivadas a postularse para las nuevas elecciones y la mayoría victoriosa de electores a apoyarlos.

El voto en blanco no es la solución a todos nuestros problemas. Sería ingenuo pensar así. La solución requiere tiempo y de la movilización social, la mejora en la educación, la disminución de la desigualdad social y  el perfeccionamiento de la cultura política de los colombianos.

Sin embargo, la victoria del voto en blanco hoy representará el primer paso de una revolución ciudadana. Cada ciudadano se convencerá de que es posible exigir la dignificación de la actividad política para orientar al país por el progreso. En realidad, no podemos prever su efecto final. Pero de lo que sí podemos estar seguros, es que si la victoria del voto en blanco no se materializa hoy, todo seguirá igual en el mediano plazo. 

4 comentarios:

  1. si el voto en blanco sirviera para algo, estaría prohibido

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  2. Alejandra, bastante fatalista tu visión.

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  3. Mateo, Me parece muy bueno el artículo, aunque es la mejor alternativa la desinformación como siempre juega un papel muy importante en este tema debido muchas veces al rumor "Eso no sirve de nada" y "Esos votos se los dan a otro candidato finalmente" se necesita fomentar un poco mas de interes en ejercer el voto y más aun en que la gente se informe y sepa como hacer valer su voto.
    Solo opino....

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    1. Felsip, gracias por su comentario. Efectivamente, como vimos en los resultados, falta más pedagogía del voto para saber cómo votar y, sobre todo, cultura política para saber por quién votar.

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